Del relato de Vasili Grossman, MAMA:
"Mientras estuvo en Penza, Nadia no dejó de pasar frío: en el dormitorio, en el aula, que servía tanto para dar clases como para coser camisas para combatientes, y aun en la cocina, donde a veces ayudaba a la cocinera a limpiar gusanos de la fécula del maíz. La rudeza de los educadores, la agresividad de los pupilos y los robos, que hacían estragos en los dormitorios, no eran menos difíciles de sobrellevar que el hambre y el frío. Al menor descuido, desaparecían el pan los lapices, las calzas y los pañuelos.
(...)
Una vez acabada la guerra, las condiciones de vida en el orfanato mejoraron, pero cuando la comisión envió a Nadia a la fábrica, tras estudiar siete años en el colegio del orfelinato, ésta creyó haber llegado al paraiso."
+recibi%C3%B3+el+encargo+de+UNICEF+de+fotografiar+los+efectos+de+la+Segunda+Guerra+Mundial+sobre+los+ni%C3%B1os.viaj%C3%B3+por++Austria,+Italia,+Polonia,+Hungr%C3%ADa+y+Grecia.4.jpg) |
No hay comentarios:
Publicar un comentario