SIN FRONTERAS, de Gustavo Cuervo

(Prólogo de Sebastián Álvaro)
He optado por transmitir unas palabras de Sebastián Álvaro porque lo hace muy bien acerca de las experiencias de su amigo Gustavo Cuervo. Ambos comparten afición y espíritu de aventura, y no andan muy lejos generacionalmente. El libro esta muy bien escrito, es intenso y variado en cuanto a geografías: Marruecos, Argentina, Pakistán, EEUU, Australia, China, Austria, etc. Diferentes motos, algun 4x4... He de reconocer que los viajes en moto no me simpatizan en absoluto cuando viajo por carretera, pero también he de reconocer que no todos los moteros son iguales y que las aventuras de este libro salen de una experiencia muy personal y no tan individualista como, a veces, llegaríamos a pensar. Tal vez sea porque hay un toque nostálgico hacia aquel primer viaje en moto no tanto de aventura sino a la aventura... o porque cada viaje que recuerda le acerca un paso más a lo que es él mismo en el momento de escribir el libro: hombre y viaje se construyen mutuamente.
¿En contra? No es el caso del libro, sino del hecho de meter vehiculos a motor fuera del asfalto o en vías donde ya no los esperas... fastidia mucho transitar por pistas de tierra o por paisajes realmente hermosos hasta que llegan los vehículos a motor e invaden el lugar de ruido y polvo. Más aun las motos, que presumen precisamente de ruido, muy ufanos sus dueños que no comprenden que el sonido industrial en un entorno natural sienta como una patada en los cojones, incluso a los que aparcamos y preferimos andar. Muchos estamos hartos de ver motos y quads en medio del bosque, no solo por senderos pedestres sino tambien fuera de ellos, algo que debe molar mucho por lo que se ve. Espero que este tipo de actividad ilegal e ilicita sea la que no prospere.
¿En contra? No es el caso del libro, sino del hecho de meter vehiculos a motor fuera del asfalto o en vías donde ya no los esperas... fastidia mucho transitar por pistas de tierra o por paisajes realmente hermosos hasta que llegan los vehículos a motor e invaden el lugar de ruido y polvo. Más aun las motos, que presumen precisamente de ruido, muy ufanos sus dueños que no comprenden que el sonido industrial en un entorno natural sienta como una patada en los cojones, incluso a los que aparcamos y preferimos andar. Muchos estamos hartos de ver motos y quads en medio del bosque, no solo por senderos pedestres sino tambien fuera de ellos, algo que debe molar mucho por lo que se ve. Espero que este tipo de actividad ilegal e ilicita sea la que no prospere.
SIN FRONTERAS, de Gustavo Cuervo, en Editorial Interfolio, 2009. 280 paginas
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