EL MATARIFE, de Isaac B Singer

Se despertó en él un insólito amor por todo lo que se arrastra y vuela, lo que tras ser engendrado se multiplica en enjambres. Incluso los ratones, ¿acaso eran culpables de serlo? ¿Qué daño hace un ratón? No ambiciona más que una miga de pan o un trocito de queso. Entonces, ¿por qué el gato le demuestra tanta hostilidad?
Yoine Meir mecía su cuerpo en la oscuridad. Posiblemente el rabino tuviera razón. El hombre no puede ni debe sentir más compasión que el Señor del mundo. Él, sin embargo, Yoine, enfermaba de compasión. ¿Cómo podía uno rezar por seguir vivo el año siguiente o por merecer un decreto divino favorable, mientras se les robaba a otros el aliento de la vida?
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