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martes, 6 de enero de 2026

LOVE, de Toni Morrison

LOVE, de Toni Morrison 



Si algo adoro de Morrison, es que no pone las cosas fáciles al lector, al menos al lector impaciente, al que lee con un ojo en la letra escrita y otro en el móvil, al que se distrae por cualquier cosa. El primer capítulo es siempre un reto desalentador en ese aspecto, casi la antítesis de lo que te explican en las clases de literatura para tener atrapado al lector en todo momento. ¿Es por eso un libro difícil Love? Creo que no, pero si hace falta una lectura activa, curiosa por los detalles, emprendedora con las dudas que suscitan los significados de ciertos hechos que la autora explica. La lectura de este libro, del año 2003, sería mucho más sencilla si Morrison comenzara, que no lo hace, desde la primera página con el inicio cronológico de esta historia: un negro bastante listo  para los negocios llamado Bill Cosey, se hace con un pedazo de costa donde monta un negocio turístico a base de resort y playa. Va dirigido a gente de color acaudalada. Este hombre tiene una relación con las mujeres de posesión y dominio. Su relación con los poderes estatales, los blancos, en cambio, es de sumisión implícita. El empresario se hace mayor, el negocio decae de una forma lamentable, acaba siendo para negros con el dinero justo como para permitirse unas vacaciones. Luego Bill muere, y su mujer Heed lo hereda todo. Aparece una nieta de Bill que se mete a vivir en la misma casa que la heredera porque le reclama toda la herencia, es Christine. Ella y Heed, obviamente, se detestan. También comparten el recuerdo de Bill con muy diferentes matices, y ahí está uno de los grandes motores de esta novela: lo que este hombre hizo a cada miembro de su familia: a su primera mujer Julia (muerta), al hijo que tuvo con esta mujer y que se llamaba Billy Boy (muerto), a su nuera May Cosey y después a su nieta Christine. Una historia de negros contra negros visto desde los blancos que hay en la novela, o también una historia familiar como tantas: igual en sus éxitos a otras, especial en sus fracasos. Hay dos elementos dinamizadores de la historia, Romen, un adolescente que lleva un tiempo trabajando para Heed. El otro es una chica, Junior, que recién hace lo mismo que Romen. Los dos se enamoran y follan como conejos, a todas horas y en cualquier lugar. Frente a la fragilidad de las dos viejas, estos dos son un poder desbocado. Pero la chica es muy espabilada y va a precipitar muchas de las cosas que van a pasar en los pocos días que se narran en la novela. Todo contado con un estilo muy evocador del pasado porque tanto Heed como Christine son un par de ancianas.

De eso va la historia... pero tal y como lo cuenta Morrison no es exactamente así, ni mucho menos. La historia no es cronológica en absoluto. Es mucho más: subjetiva, polifónica donde unas voces complementan a otras. La literatura existe para contar aquello que está más allá de lo que pasa, de lo que vemos, de lo primero que nos cuentan. Y por eso la autora retuerce la historia hasta sacarle todo el sentido que puede dar a unos personajes fracasados. Por eso nos dejan pistas en el argumento que requieren de las que vendrán para dar forma a ese sentido. La novela alza el vuelo en muchos momentos, y uno de ellos son los diálogos tan orales y lejos de retórica. Otro, la reconciliación entre Christine y Heed. 

"Es como si al comienzo nos hubieran vendido, nos liberásemos y entonces nosotros mismos nos vendieran al mejor postor". En esta frase encuentro casi todo lo que significa esta novela.

O esos retales de vida que son el matrimonio Fruit y May. Ella está obsesionada con la culpa de su posición social pensando que los panteras negras o los pobres quieren hacerle daño.  No es decir lo que pasa, sino el tono en que se hace, la forma en que nos llegan para apreciar el matiz de la soledad de Heed, de la rabia acumulada de Christine, la torpeza de Romen, la amistad interesada de Junior y, sobre todo, la complicada personalidad del viejo Bill. El es la columna central en torno a la que giran todos, y el único que ya no está vivo en esta historia. Un hombre que empezó bien con su familia y negocio y acabó como un depredador casado con una niña de 11 años, Heed. Un fantasma todavía después de 40 años muerto.

Uno de los temas es la sexualidad. Christine la ha vivido a la sombra de Bill como algo de lo que sentirse culpable cuando eres niña, porque se caso siendo una niña negra de un mal barrio con Bill, mucho mayor y un tipo lascivo. Porque son los niños quieren sufren las taras de los padres, y eso es una herencia que se sufre junto a la herencia que se disfruta. La infancia es otro tema recurrente en las novelas de Morrison. 

El final de la novela desvela muchos de los secretos ocultos en esta saga familiar de tres generaciones, donde un narrador omnisciente se pone en el papel de cada personaje, nos cuenta los hechos que conoce desde su perspectiva. Luego esta L, un personaje clave para la estrategia de Morrison: ella, la cocinera del resort, es la única que es respetada por todos, incluso por Bill, la que conoce los entresijos casi como un narrador omnisciente y también nos lo cuenta a su manera. Aparece en letra cursiva.

En todo caso, si uno no ha leído nada de Morrison, no seria la primera novela por la que empezara en mi opinión. Pero el que tenga ya leídos otros libros, no tendrá problemas. Mi experiencia es la de haber asistido a una nueva vuelta de tuerca en la narrativa de Toni Morrison, de esas que te dejan asombrado por su destreza y su hondura para sentir y padecer con los personajes.

Una entrevista a Toni Morrison cuando publicó LOVE  https://elpais.com/diario/2004/05/14/cultura/1084485601_850215.html


HISTORIA DE LA ULTRAIZQUIERDA, de Christophe Bourseiller

HISTORIA DE LA ULTRAIZQUIERDA, de Christophe Bourseiller

Para quienes les importe poner orden en tanto titular político, en los polos ideológicos a los que tanto se alude sin explicar, puede empezar poniendo el foco en uno de esos extremos. Para el oscilamiento pendular que la historia de las ideas y de las modas políticas podemos fijarnos, por ejemplo, en la extrema izquierda. Ya se que lo que se lleva ahora es la extrema derecha, pero como pasa en temas parecidos, es cuestión de esperar y volverán a estar de moda la extrema izquierda. El 11M no está tan lejos. Es la ultraizquierda, según Christopher Bourseiller. Yo no soy muy conocedor de este espectro político en concreto, pero tenia interés después de ver como la opinión pública oscila entre polos opuestos... que se atraen!!! ¿Y como es eso? Justamente, en los últimos capítulos del libro, explica muy orgánicamente como algunos personajes de la ultraizquierda se pasaron a la ultraderecha sin demasiados complejos.

El libro comienzas desde los orígenes, que pueden ser unos cuantos. Pero donde empieza a marcarse el mensaje ultra podria ser despues de la  Revolución Francesa, con la Primera Internacional y las crecientes divergencias entre dos personajes totémicos para identificar a las diferentes familias de la ultraizquierda: Bakunin y Marx, anarquistas y socialistas. Luego llegarán los descendientes de ambas ramas, los que se oponen, los que reivindican algún mensaje político, los que se mezclan. Es un poco como aquel sketch de los Monty Python en La vida de Brian divagando sobre los distintos nombres del frente de liberación de Judea... Todos tienen su razón de ser, una de las más importantes es la del estar en contra de otros que se llaman muy parecido y que solo se distancian por matices o cuestiones personales, o simple cuestión de poder. Espartaquistas, comunistas libertarios, situacionistas, neoanarquistas, zadistas, black blocs... se oponen al socialismo y al capital. Unos se acercan a Lenin, pero los consejistas desprecian ese partidismo. Otros desprecian la democracia, otros el trotskismo. La verdad es que tienen muy poca incidencia en la vida de la masa trabajadora, pero tienen momentos puntuales de importancia mediática, como en el 68 o con los situacionistas. De estos últimos hasta la ultraderecha actual copia sus estrategias de comunicación. Pero siempre, y hasta el final del libro, da la sensación que esta gente es inoperante para las necesidades sociales. O hacen un brindis al sol o se miran el ombligo. Por eso el establecimiento, en torno al año 2000, de zonas geográficas, mayormente rurales, donde poder vivir a sus anchas es lo que más han conseguido de forma continuada: comunas, anarcocomunismo, etc. 

El libro esta bien porque tiene algo de enciclopédico para seguir las numerosas corrientes ideológicas, sus orígenes y sus muertes, sus influencias a largo plazo, los nombres importantes. Hace mención a los movimientos anarquistas de todo el mundo, pero preferentemente a los franceses. Algún nombre propio español puede ser Jorge Semprún, y algún hijo suyo. Pero la mayoría son franceses con una cesura importante: la segunda guerra mundial, que todo lo apaga. La época posterior, la que habla de situacionistas, los black blocs y las zonas de autonomía temporal es la que más me ha interesado. Otras corrientes ideológicas tampoco carecen de interés: los espartaquistas, la imagen de la URSS como capitalismo de estado, la importancia temible que tiene la tecnología y la rapidez del progreso desde los albores del siglo XX (algo que se percibe como una fuerza incontrolable que nos pasa por encima arrasando con la mayoría de proyectos sociales). Otros nombres que nos podemos encontrar en este árbol genealógico de la ultraizquierda, pero muy separados de su tronco, son los de Daniel Cohn Bendit, Louis Aragon, Alain Resnais, Puig Antic, Gerard Depardieu o Vanessa Redgrave.

Hay un detalle que el autor no señala, pero que a mi me llamo la atencion. Es la unión aparentemente imposible entre dos intelectuales por un mismo tema. Guy Debord (fundador de la Internacional Situacionista) escribió La sociedad del espectáculo en 1967, y Mario Vargas Llosa La civilización del espectáculo en 2012. Solo he leído el segundo, y del primero tengo las referencias varias que aporta el libro que nos ocupa. Hablan de lo mismo aunque tengo la sensación de que, ideológicamente, en sentido general, no están en sintonía. Los dos merecen una lectura. Un caso curioso.

En definitiva, es un libro que da una rápida mirada sobre los aspectos de esa izquierda que vive transformándose continuamente a la izquierda de esa otra izquierda más tradicional, más enraizada y inmovilista que todos conocemos. No se detiene en ninguna época concreta lo suficiente como para decir que la he conocido bien, para eso ya hay otros libros.

viernes, 19 de diciembre de 2025

ESCAPAR PARA VIVIR, de Yeonmi Park

 ESCAPAR PARA VIVIR, de Yeonmi Park

El caso de Yeonmi Park viene a ser como el de Malala en Pakistán, el de una joven que ha nacido y se ha criado en un régimen político contrario a la naturaleza humana. Te hunde, te anula y te transforma en un producto social adecuado para la supervivencia del régimen. Y lo logra en forma de cadena de producción, como se hacen los coches o las longanizas, pero con personas.

El caso de esta chica norcoreana nos habla de las particularidades de su país, tan  hermético que una experiencia como la suya es de las pocas que nos llegan. Nos habla de cómo se vivía en una ciudad cerca de la frontera con China hasta finales de la primera década de nuestro siglo. La imagen idealizada que el régimen impone del país y del mandatario desde la fundación de este negocio exclusivo de unos pocos que es Corea del Norte. Una cosa surrealista, inconcebible si no fuera porque todo el que escapa cuenta cosas parecidas: el miedo a las autoridades, a la policía, la censura al hablar incluso dentro de casa, el hambre, los muertos tirados en la calle, la falta de higiene y las enfermedades. La corrupción de los funcionarios más cercanos al pueblo. Esto último es algo que la gente que puede y se lo plantea, utiliza para salir de allí cruzando el río helado que les separaba en invierno de China.

Luego viene una etapa aún más oscura, otra forma de supervivencia: vivir en China como esclava, normalmente sexual, vendida de unos a otros hasta llegar alguien concreto. Cuando huyeron Yeonmi y su madre, lo hicieron tan inocentemente que no podían ni imaginar algo así. Pensaban que las vidas fuera de su país eran como las reflejaban las cintas de VHS que circulaban de contrabando en su barrio.

Aquí es donde vemos que la autora es de otra pasta. No se deja avasallar tan fácilmente e intenta condicionar esa esclavitud a sus propios objetivos a largo plazo. Es algo que, todavía a una edad adolescente, consigue: acaba contactando con grupos cristianos dentro de China que la sacan, junto a su madre, por la frontera de Mongolia. De allí llega a su verdadero objetivo: Corea del Sur. Porque esa es otra idea de nuestra autora: nadie se queda atrás en su familia aunque  sea ella quien vaya por delante.

En esta tercera fase llega otra forma de supervivencia: la desilusión ante un país que le pone muchas trabas sociales para ser otro ciudadano más. Ella y su madre salen adelante con mucho esfuerzo, superando los prejuicios propios y, sobre todo los que mantienen los surcoreanos hacia estos nuevos compatriotas. Yeonmi logró estudiar una carrera y ser el altavoz de estos ciudadanos que parten de la última posición social. Así se la ha conocido en conferencias y entrevistas por todo el mundo.

Yeonmi Park es un ejemplo notable de resistencia, audacia e inteligencias puesta al límite. De hecho, muchas se quedaron por el camino. Un camino lleno de obstáculos donde estas personas sucumben una y otra vez.

martes, 21 de octubre de 2025

LOS NAUFRAGOS DE LAS AUCKLAND, de François Edouard Raynal

 LOS NAUFRAGOS DE LAS AUCKLAND, de François Edouard Raynal


Allá por enero de 1864 una goleta, la Grafton, naufragó al sur de las Islas Auckland, pertenecientes en la actualidad a Nueva Zelanda, encontrándose al sur del país. Los cinco tripulantes se salvaron, pero aquello, francamente era el culo del mundo. Había restos puntuales de presencia humana debida a balleneros y cazadores de focas. La meteorología, terrible. Del barco encallado en la costa sacaron todo el material que les permitió sobrevivir durante 20 meses: hacerse una choza, montar una forja, construir una pequeña embarcación. Finalmente, viendo que no pasaba por allí ni un alma, decidieron dos de ellos echarse al mar, jugarse el todo por el todo, y llegar a Nueva Zelanda como fuera y luego volver para rescatar a los tres restantes náufragos. 

La cosa salió bien. Sin embargo, en el tiempo en el que estuvieron los cinco solos, hubo otro naufragio, con más gente, al norte de las islas Auckland que acabaron mucho peor. Unos de otros no tuvieron nunca conocimiento siendo la distancia corta: así era de brutal el clima y la orografía. Solo lo supieron cuando los de la Grafton se pusieron a salvo. De estos otros apenas encontraron unos cadáveres.

De las cosas que más se admira del relato es la buena cabeza que tuvo el autor para organizar los trabajos para cada uno, y que de esa forma cada uno contribuyera a la supervivencia de los demás. Todo sin que se echaran los trastos a la cabeza. Una mente lúcida que es muy de elogiar en momentos que te ponen a prueba de una forma colosal. No en vano, el autor, antes de llegar a estos sucesos, nos describe el itinerario de su vida profesional desde que sale de Francia buscando la fortuna que le dio la espalda en su país. Fue muchas cosas, pero sobre todo buscador de oro en Australia y granjero en las Islas Mauricio.

En definitiva, un libro de aventuras al límite de la resistencia humana bien solventada con claridad de ideas y frialdad para ejecutarlas sin venirse abajo durante casi dos años de soledad, hambre y frío. Este libro tan interesante de leer debio influir el otro libro famoso de Julio Verne, La isla misteriosa

lunes, 20 de octubre de 2025

AÑOS DE VIDA, de Marta Borraz


 AÑOS DE VIDA, de Marta Borraz


El libro es la historia novelada del abuelo de la autora, Alfonso Borraz, una gran narración llena de vida, de amor y amistades profundas (y algún odio) como pocas veces se consigue con los recuerdos familiares Es una historia transversal del siglo XX por las zona de Huesca y su montaña. Lo acompaña, como hilo conductor, un sentimiento de venganza por un fusilamiento injusto que no se olvida, aunque sea un sentimiento que se apaga hacia la última página pero con sorpresa. La autora, además de recuerdos propios y familiares, se ha documentado muy bien según confiesa al final, y entrevistó a todo aquel que hubiera conocido a su abuelo o que estuviera por donde él lo hizo en su tiempo. Se ha documentado bien al respecto, de forma que otras personas han sentido que en sus familias pasó algo parecido.

El libro tiene algunas líneas maestras: Alfonso en un mujeriego, y las mujeres con las que se cruza en la vida dejan su impronta, así sea que se vean poco, asi sea a nivel sentimental, sexual o ambos

El otro aspecto, igual de universal, es que es médico rural, de los de antes. Quiero decir con ello que era una figura de prestigio y destacada allí por donde se movía. Eso le daba derecho a saber, investigar y opinar. No todo el mundo antes y después de la guerra civil tenía esa facultad tan reconocida como un médico. Ahora es otra cosa.

El significado de la expresión que da título al libro Años de vida: es dar el pésame en un funeral recordando los años vividos. Es algo propio de la zona de Casbas y Alquezar, origen de Alfonso Borraz y su nieta que lo cuenta.

La vida de Alfonso Borraz es un continuo por el siglo XX, pero el gran revulsivo general es la guerra civil. El revulsivo particular del protagonista es su boda con Marivi, a finales de los 40, cuando es médico fijo en Jaca, tiene además su propia consulta y asienta la cabeza después de infortunios civiles (por participar en el bando perdedor de la guerra) y los devaneos amorosos. Tiene esos detalles que son frecuentes en esas vidas, por ejemplo, nunca volvió a Casbas, el lugar donde al ser detenido su padre por los milicianos para fusilarlo, acción contra la que nadie de ese pueblo (vecinos y amigos) nadie se opuso. Sus vecinos si salvaron al profesor de la escuela, pero no al farmacéutico que era su padre. Entran las represalias sin juicio a los republicanos encarcelados, que aún duró años después de la guerra. Las vendettas por disputas inútiles, como la muerte de su amigo Garo. Las obras de arte y documentación histórica oculta durante el conflicto. La vida en los pueblos del aragoneses: Alquilar, Casbas, Benasque, Teruel, Valencia. Después de la guerra entran en escena Jaca y el balneario de Panticosa. A partir de entonces adquiere exito profesional y prestigio.

El libro tiene también el valor de recuperar rasgos etnológicos del Somontano y la Jacetania, como también canciones y palabras típicas del aragonés en su contexto, riqueza léxica que no debería perderse. Una vida a lomos de caballo, o de burros, sin apenas pantallas de TV, donde una radio lo es todo para enterarse. Sin la tecnología actual pero con un significado más profundo de lo que significa una amistad, una familia. El amor o una vocación profesional se describen con una intensa naturalidad que desarma. No se puede decir que la autora haya utilizado muchas elipsis, o cambios temporales en la narración, ni figuras retóricas. El relato es bastante llano, va en orden cronológico y es sencillo. La lectura vuela. Es lo que se lee y, sin embargo, te lleva al terreno de la nostalgia con unos personajes entrañables que cualquiera ha podido conocer en algún momento de su vida. Nos recuerda de dónde venimos, y eso es cada vez más raro.

Alfonso tiene dos hermanas monjas, tan distintas entre sí. Gregoria parece de vocación entregada y sin fisuras, Mercedes con sus dudas y otros intereses, mucho más cercana, protagonista en primera persona como lo es su hermano Alfonso. Para ser una vida lastrada por la guerra, salvo una excepción, no es una historia de buenos y malos, sino como todo en la vida cercana de cada persona, mejores o peores. Y todo acto tiene sus consecuencias: matar al padre de Alfonso (fusilamiento del asesino), fumar en exceso (Ramiro enferma), andar detrás de las faldas, sin mirar más que eso (desafección de Marivi)... 

¿Era Alfonso de izquierdas o de derechas? Por familia propia y por la familia política debió ser lo segundo. Por las motivaciones con las que vivió, de izquierdas. Parece que nunca se acomodó del todo al éxito profesional que mantuvo, no fue una venda en sus ojos para extraer conclusiones de su entorno. Permaneció fiel a sus amigos anarquistas de la guerra. 

Después de tanta aventura, las últimas veinte páginas son un panegírico familiar donde se van cerrando vidas y abriendo otras al futuro de entonces, que es nuestro presente ahora. 

Parece que el mensaje final es: el tiempo acaba poniendo las cosas en su sitio. Que es muy de sabiduría popular, en el fondo, lo que sostiene esta historia. Así viviste, así acabaste.

En definitiva, que estoy muy agradecido a la librería La General de Aínsa donde suelo comprar este tipo de libros cuando paso. Ya acertaron con la recomendación de Pallaruelo, y ahora con la primera novela de Borraz. 

martes, 14 de octubre de 2025

EL ULTIMO ARTEFACTO SOCIALISTA, de Robert Perisic

EL ULTIMO ARTEFACTO SOCIALISTA, de Robert Perisic

Tenemos entre manos la historia de dos tipos que buscan reflotar una fábrica siderúrgica de los tiempos del comunismo yugoslavo en torno a un año entrado ya en el siglo XXI, pongamos 2008-2010. Esos dos hombres son primos y, salvo que son unos auténticos buscavidas en medio de la oleada de capitalismo a ultranza que invade el país (presuntamente Croacia), ambos son muy distintos. Funcionan a nivel de socios. Uno de ellos es Oleg, personaje vitalista, mujeriego, embaucador y el capitalista con la oscura inversión millonaria de alguien misterioso que se hace llamar el Coronel, y mandatario del norte de África (¿lo adivinan?). El otro es Nicola, el que se desempeña mal que bien como director de la fábrica en la ciudad de N, un tipo bienintencionado y melancólico. Casi un perdedor ante las mujeres. Y es que líos sentimentales y de faldas tampoco faltan con Seila y Lipsa, Oleg, Nicola y Sobotka. Las dos primera seran parejas de ellos, y el ultimo añorará a su esposa y familia.

Cuando se habla de los orígenes de Oleg y Nicola, las diferencias entre ellos son una forma de entrar en los cambios sociales que el capitalismo trajo de forma tan rápida y radical a Croacia. Aquí hay conceptos en torno a los que giran las vidas de esta gente: mercado y privatizaciones. Para vivir de esto hay que adaptarse a los nuevos ambientes de éxito, y donde dije digo, digo Diego. Si uno fue comunista, lo fue por obligación, o así se excusa en el presente de la novela. Son dos primos y dos caminos ante esta vida: Nicola se deprime, vive desorientado entre lo aprendido y lo que no termina de entender. Oleg se convierte en un trilero que aparenta lo que no tiene, dinero y contactos. Pero la gente que si lo tiene se fija en él y por ahí empieza esta historia.

La obra es muy coral. Aquí entran no solo los antecedentes familiares de estos primos. Es que hay una fábrica y, ante todo, necesita de empleados. Y esos van a ser los antiguos empleados de esta fábrica de turbinas. Los de la época socialista, peones, oficiales e ingenieros como Sobotka, que es un gran personaje. O su amigo Slavko, que está un poco demente. Esto nos sirve para comprender cómo vivieron antes de la caída del comunismo, la misma época de la caída y el periodo de decadencia moral total en que se encuentran las clases medias, altas y las más bajas. Estaban mal antes, y lo están en la época de Oleg y Nicola. Todos parecen guardar un arma bajo el colchón de sus camas de cuando las guerras de los años 90, no terminan de creer que sus nuevas vidas no traigan problemas. Uno cuenta su vida en una de las milicias que hacían la guerra por su cuenta, pero pudo volver para contarlo (y muy cómico). Hay historias que se ramifican, pues muchos personajes tienen su propia historia que contar. Todos tienen deseo vital que perseguir: una familia perdida en Suecia, un amor no correspondido, un embarazo no buscado, un kalashnikov que ocultar... y, sobre todo, una turbina que construir. Eso es lo que los une por distintos motivos. Es el último artefacto socialista, porque se fabrica a través de un modelo de autogestión muy caducado y desprestigiado frente al nuevo capitalismo, y se acaba vendiendo usando una fórmula que es un último giro de guión del autor que me ha dejado muy admirado. No deja de ser una parodia del capitalismo que pone un precio a lo que tiene un valor incalculable.

He creído que la novela va de un sabor irónico con el mundo que les toca vivir a los personajes a otro sabor más amargo y casi triste, donde las expectativas se ven reducidas a muerte en unos casos, a volver a la casilla de salida en otros o a reinventarse cuando lo que te vendían no era lo que uno creía. A veces es una narración en tercera persona, otras en primera, otras es epistolar y otras es flujo de conciencia. Como se ve, una amalgama de sentimientos cruzados.

Al inicio hay una sorna constante en las observaciones del narrador que le dan al relato un estilo muy atractivo y nos recuerdan a otras obras literarias de los Balcanes donde la gente ya está un poco de vuelta de todo y, pase lo que pase, se mantiene el humor como última esperanza. No deja que perdamos la perspectiva realista de las cosas: el cómo son difiere a como nos la pintan. Esas ironías funcionan de escudo frente a los idealismos de este inversor y su acompañante, Oleg y Nicola. Un ejemplo claro es la forma en que el narrador se ríe de la palabra empresario a través de la conversación entre el dueño del bar El lago azul y Nicola.

Los primeros planos de cada personaje en unas circunstancias cambiantes son extraordinarios. Teniendo en cuenta que estos ciudadanos en pleno abandono social se están buscando la vida, los escenarios de cada uno son variopintos: en su piso, en el piso de su ex en un país nórdico, en Tiflis, en la fábrica, en un bar, en una fiesta (Oleg y muchos otros han pasado de los porros a la coca)... todo muestra unas experiencias entre la ironía del sistema (el socialista y el capitalista) al que todos se intentan adaptar a velocidad récord, y las miserias de sus vidas afectivas o tan solo sexuales, que, por otra parte, también sacan alguna sonrisa. Todo es una tragicomedia por la forma pero muy seria en el fondo.

A veces esta sorna contra el capitalismo se entrelaza con historias más personales, como la relación de Seila y Michael: una chica del pueblo N, donde se construye la turbina, y un negro norteamericano. El producto del capitalismo y el del socialismo en íntima relación: ella hace preguntas incómodas que a él lo ofuscan, porque trabaja expandiendo las privatizaciones en los países del Este europeo. Junto a esto, se deslizan pasajes de esta relación amorosa que dejan un sabor agridulce: amantes que todavía no saben, por separado, quienes son. Uno es su trabajo, ella un desarraigo. Pero no se pueden definir en positivo.

Me maravilla ese estilo en que una frase me llama la atención, y luego viene otra, y otra: tiene un montón de frases memorables, tanto en diálogos como en párrafos. Acertadísimas en su contexto. Pocas veces me encuentro libros así.

Diálogos desenfadados, sin circunloquios, espontáneos. La gente es desnudada por el narrador con una naturalidad desarmante, sin concesiones a la autocompasión de estos perdedores del sistema socialista y también del capitalista al que unos miran de reojo, como casos perdidos, y que otros tratan de atrapar con desespero. Tal vez, en ese sentido, el personaje más interesante sea el ingeniero Sobotka.

La gracia de este argumento es que los obreros de la fábrica de turbinas se autogestionan: lo consiguen con el amparo del modelo capitalista representado por un dueño turbio, Oleg. Es lo que los comunistas no consiguieron nunca, que los obreros se organizaran en el trabajo sin dejar de ser productivos. Ellos hablan de sus miedos, de sus dudas, de su futuro, y del amor. Especialmente del fracaso del amor que es una forma de entender el fracaso del socialismo en las vidas de los obreros. Han construido una turbina por un salario y una autogestión del trabajo. Como esta primera turbina se pierde, acaban construyendo otra sin que les paguen, solo por amor al trabajo autogestionado.

No sería una historia balcánica si no tuviera sus escenas realmente surrealistas. Una de ellas podría ser la del monte de los peludos, donde no hay calvo alguno. De traca esa conversación por demás realista pero loca a la vez.

En definitiva, un libro sorprendente y recomendable. Ya había visto la serie en Filmin, que es buena, pero el libro es mucho más.

 

martes, 16 de septiembre de 2025

UN ADOLESCENTE EN LA RETAGUARDIA, de Placido Maria Gil Imirizaldu

 UN ADOLESCENTE EN LA RETAGUARDIA, de Placido Maria Gil Imirizaldu


Buscando recuerdos de la gente que pasó por el siglo XX español, encuentro un ejemplar que viene a cubrir la carencia en mi biblioteca de memorias del bando nacional o de simpatizantes del franquismo en este blog. Sí había leido algunas que no he reseñado, pero esta historia en concreto es peculiar e importante. Por un lado el autor era un chaval de 16 años al que le tocó el 18 de julio de 1936 estudiando teología en el convento de los monjes benedictinos del Monasterio de El Pueyo, Huesca. De familia navarra (Lumbier) era una vocación muy clara que las vicisitudes de la guerra civil no impidieron. Como él mismo cuenta, le sirvió para tenerlo más claro el día que regresó a la clausura del monasterio de Valvanera cuando cuando aún no se podía llegar en coche. Acabó sus días en otro monasterio, el de Leyre, donde compré este ejemplar.

Fue testigo de un hecho brutal: el asesinato en Barbastro de los monjes de su monasterio (18), de escolapios (9) y de los claretianos (51) de la ciudad. Los culpables fueron los anarquistas, que se cebaron con estos hombres por motivos ideológicos. En realidad, mataron al 10% de los vecinos. Una sangría, incluida la del obispo. No se lo merecían. Desde luego, los benedictinos no tenían ni propiedades extensas ni habían cometido delito alguno. Y supongo que el resto tampoco. Placido, que se cambió de nombre por el de Miguel al hacerse monje, describe el horror de las sacas de religiosos, que algunos se escaparon por ser argentinos, y los más jóvenes como él por ser menores de edad. Tengo una anécdota propia al respecto, y es que hace unos 20 años un amigo me contó esta historia de los monjes de Barbastro: fui al colegio de los claretianos. No había  visitas en ese momento a los lugares que se conservan del edificio con las marcas de aquellos sucesos en las paredes, pero conseguí que un monje navarro me lo enseñara y me contara esta historia incluso mejor de lo que se cuenta en este libro. Recuerdo cosas que el autor no dice. Por supuesto, allí mantienen el recuerdo de los asesinados como martires. El autor lo escribió muchas décadas después.

En mi caso, tenia interes por esta historia tan dura. En el libro Placido cuenta cómo hizo para sobrevivir después hasta regresar con su familia, que lo daba por muerto, hacia el final de la guerra. Mientras sobrevivió porque no dejaba de ser un chico sin nadie a quien acudir, sin familia cercana, bastante verde en las cosas terrenales. Así que se tuvo que poner las pilas y salir adelante con la simpatía que suele concitar la gente asi, buena pero desamparada. Placido reconoce que aunque esta gente fuera simpatizante de la república, no merecía la suerte que se estaba llevando. Lo mismo que cuenta alguna calamidad del ejército nacional, como lo es utilizar a los civiles como escudos humanos. Su corazón está con los nacionales, pero sabe lo que está mal, y aun mejor lo que está bien. No parecía bueno estar ocioso cerca del frente de guerra, dependiendo de la gente que asesinó a sus amigos, así que tomo los trabajos que se le fueron presentando de manera que le alejaran de los tiros. Conforme el bando nacional expulsaba de sus posiciones a los republicanos, Plácido también dejó su trabajo de camarero en Calpe y acabó en Lérida ayudando en la granja de una amplia y fraternal familia, a la espera de que alli tambien llegaran los sublevados y poder regresar con su familia y su orden religiosa. El enclave era Poal, en el Pla d'Urgell. Unos días de salvas de artillería y combates aéreos y es lo que ocurrió.

Para algunos lo más sobresaliente es la causa mártir, el aspecto místico, de la que Plácido fue testigo. Para mi no. Lo que he buscado son las experiencias de vida de Plácido, incluidos los asesinatos de Barbastro, los bombardeos, los ejemplos de curas que renuncian a su religión o los que la mantienen, la vida de los civiles, los movimientos de tropas en la retaguardia... Ha habido comunistas que murieron defendiendo sus ideales y a sus compañeros. Lo mismo ocurre siempre con gente muy ideologizada. ¿Fanáticos? En cualquier caso nada justificaba lo que hicieron a estos monjes, ya fueran fanáticos de su fe o no. De serlo era su problema. Lo que parece claro es que la gente que los asesinó sí eran fanáticos, en este caso anarquistas. Como el hombre que matara a un conocido de su pueblo solo por ser rojo (algo típico de Navarra donde no hubo guerra pero si represion, y bien dura), así lo cuenta también. Hicieron algo imperdonable. Algo que no se justifica porque en esa guerra, antes y después de ella, se hicieran cosas lamentables, por un motivo o el contrario. Lo que está mal, está mal lo haga quien lo haga. Y se cuenta.

Se nota que Plácido escribió desde su mentalidad de monje, en la que muchas cosas, como los usos y costumbres de un religioso, tenían un peso importe. Desde mi punto de vista es desmesurado, cosas que para muchos son una barrera entre ellos y cualquier dios o trascendencia. Hábitos de vida por los que unos perderían la vida y a otros les parece incomprensible. El chico que lo vivió en el 36 no es el hombre que escribió en 2006. Siendo honestos, y sin salirnos del marco temporal, no puede ser de otra manera que hacer las reflexiones de aquel chico, lo que vio, escuchó y pensó. A eso se atiene, y me alegra esa honestidad. Las reflexiones posteriores tienen otro libro, no este, y también están en la librería del monasterio de Leyre.

lunes, 15 de septiembre de 2025

UNA BENDICIÓN, de Toni Morrison

UNA BENDICIÓN, de Toni Morrison 


Una bendición (2009) es muy distinta a las primeras novelas que escribió Morrison, pero no tan diferente de Beloved. Por que es una novela histórica (finales del siglo XVII), con aventuras (los viajes de sus protagonistas, o una caza frustrada de una osa a dos esclavos blancos) y una interpretación de los valores sociales de Maryland y, por tanto, de las Trece Colonias: la industria de la esclavitud, la función social del sistema de grupos religiosos (católicos, protestantes, baptistas, etc) a cual más sectario, el racismo que lo impregna con sus variantes y matices. Y después la madre Naturaleza zarandeándolos a todos por igual.

El asunto que trae de cabeza a los personajes es el estado de la granja, el negocio de Jacob Vaark que la viruela ha asolado: ha muerto el patrón, y queda por salvar a su mujer Rebekka, en estado crítico. Para ello envían a la negra Florens a por un herrero que es también "médico". Por tanto, tenemos un matrimonio con tres esclavas de diverso origen (Lina, Dolor y Florens), dos esclavos blancos (Willard y Scully) y cuatro tumbas cercanas (los hijos perdidos). El relato unas veces sigue a Jacob. Otras veces se mete en la mente de una india esclava de Jacob, Lina, muy perspicaz y sobre la que realmente reposa la organización de la granja. Pero también está Dolor, no muy lista. Hay mucha animosidad entre los adeptos católicos y los baptistas; a fin de cuentas, esos colonos son variopintos coletazos de las Guerras de Religión que por entonces acababan en Europa. Cuando Jakob muere la comunidad de colonos les da la espalda por ser librepensadores: sin afiliación por religión, país de origen o trabajo. La autora nos hace sentir todo el peso de la incertidumbre de los esclavos que, sin el refugio de una estructura protectora (Jakob parecía un buen amo) pueden caer en los engranajes de un sistema capitalista brutal. 

Los temas son variados, a veces Rebekka y Lina hablan de Dios (desde la precariedad de sus vidas), a veces se nos describe la sociedad inglesa del siglo XVII (en las colonias y en Londres como comparación), de una brutalidad que sonroja frente a los peligros de las colonias. Habrá amor entre un par de personajes y fanatismo dentro de ciertas sectas religiosas.

No solo la gente de color es la esclava, también los europeos pobres (Scully y Willard) que, al llegar, tienen una deuda por el pasaje que les mantiene en esa situación hasta que la saldan. Incluso esas deudas se heredan, o incluso se puede alquilar a un hijo para pagar una deuda durante años. Un mundo escalofriante. 

El viaje de Florens en busca del herrero, de quien está enamorada hasta el aturdimiento, es la última esperanza para los habitantes de esa granja. Aunque no todos en esa casa lo ven así, y he aquí un nuevo conflicto en esta historia. Lina, por ejemplo, hace comentarios muy agudos sobre el mal que arrastran los blancos desde Europa y el mal que reproducen en lo que fue su tierra y de la que está expropiada material y emocionalmente. Lina es de una tribu india arrasada. Florens, sin embargo, se siente, y lo cuenta con un lenguaje muy poético en primera persona, otra expropiada de si misma, endurecida tanto como enamorada. Aún dispuesta a un futuro mejor por su juventud. Dolor también va adquiriendo con el pasar de las páginas su propio discurso. Rebekka, Scully y Willard lo adquieren en menor medida. En realidad, cuando entramos en la intimidad de los esclavos de Jacob, que al menos ocupan un capítulo por cada uno de ellos, estamos entrando en la intimidad de los mas desfavorecidos entre los desfavorecidos del sistema colonial. De eso va el libro, de esa industria de la deshumanización. Y no solo lo circunscribe a Virginia o Maryland, también a sus precedentes en Inglaterra o sus espigones entre los mismos negros que venden a otros negros en África. 

Hay dos ideas que levantan el relato: la esperanza puesta en el herrero para que las esclavas no cambien de manos y vivan mucho peor. Y el hecho de que las relaciones sexuales están por todas partes. Las mujeres lo necesitan para sobrevivir, los hombres lo hacen porque pueden. Las esclavas son violadas, no les queda más remedio. Aquí no hay diferencia social que evite la violencia sexual. Se hace y punto. En el relato se llama corrupción: del alma? De las costumbres? Del sistema? De todo un poco. También queda evidente que el origen de la orgullosa e incipiente economía de América es muy censurable. En nada mejora el peor ejemplo europeo pues sigue habiendo menos no esclavizados. La mayoría de los colonos libres se dibujan como corruptos y fanáticos muchas veces. 

Todo lo susceptible de ser utilizado se esclaviza, da igual su color o procedencia.  Tal vez por efecto de la religión, la vida se defiende. Pero a partir de ahí, el cómo esta vida se desarrolle queda a merced de la suerte que te toque en vida. Parece ser esto una veda abierta para cometer todos los maltratos posibles al prójimo. El concepto de familia que, en el mejor momento de la granja de Jacob, mantienen sus integrantes, se descompone en el momento en el que muere el patrón. Jakob los ha reunido desde distintos orígenes entablando una convivencia no igualitaria pero sí conveniente. Al faltar Jacob, se abrió la veda. 

El libro comienza con un discurso Florens muy enigmático. Me gustó volver a leerlo acabado el libro porque lo entendí mejor. Morrison suele empezar con capítulos desafiantes. Luego, en el segundo capítulo, Florens es elegida por Jacob en unas determinadas circunstancias y el libro acaba con la madre de Florens alentando la vida y la felicidad de esta hija con su propio sacrificio, el de su propia maternidad sobre Florens en un recuerdo del embarque en la costa africana, su llegada a Barbados y su posterior traslado a Virginia, adquirida para la industria del tabaco. Tanto en el primer como en el último capítulo, asistimos a la descripción de la esclavitud desde la intimidad de una esclava con un profundo lirismo. Es una humanización de los esclavos de cualquier color que no termina nunca de llegar al resto de oprimidos porque este sistema de explotación agropecuaria, en los orígenes del capitalismo, lo bloquea. 

Morrison, al llevarnos a estos emplazamientos geográficos, parece escenificar las dos teorías que ayudan a explicar como lo blanco ha impuesto sus normas al resto de personas de otras culturas y color de piel: unos lo explican desde los valores sociales de la inglaterra isabelina, es decir, un origen extranjero. La otra teoría lo explica como mecanismo para que esclavos negros y esclavos europeos nunca se unieran contra la clase dirigente, sino que la rabia de unos se dirigiera contra la clase social paralela, no la de arriba. Morrison lo ha clavado con la excusa de la religión por medio. Tras la rebelión de Bacon de 1676, la Asamblea de Virginia aprobó unas cuantas leyes destinadas a fomentar el desprecio de los blancos por los negros y los indios. Dichas leyes no mejoraron sustancialmente la vida de estos pobres blancos, pero les daba ventajas de prestigio y sociales frente a negros e indios al alinearse junto a sus patronos anglosajones. En mi humilde opinión, creo que así se entiende gran parte del libro, porque desde esa esa estructura de diferencias clasistas ella va tejiendo la madeja de intimidades personales entrelazadas dentro de la granja.

domingo, 14 de septiembre de 2025

MI PATRIA ERA UNA SEMILLA DE MANZANA, de Herta Müller

MI PATRIA ERA UNA SEMILLA DE MANZANA, de Herta Müller

Tenemos la biografia de Herta Müller (1953) a modo de preguntas que su interlocutora le dirige y con las que ella se explica a sus anchas. Creo que es un libro estupendo para aclarar muchas cosas de esta gran escritora, tan peculiar. El interés, en mi caso venía por conocer más su vida. sus orígenes, qué piensa de Alemania una vez exiliada. Muller nos habla de su infancia, de cómo se avino a darle vueltas a las palabras, a comparar las mismas con su equivalente rumano. De su adolescencia, de sus padres, del ambiente del pueblo y su marcha a estudiar a Timisoara. Después llegan los años de trabajo y el segundo gran encontronazo con la vida: el choque con el estado en forma de agentes estatales de seguridad nacional. Por rechazar la extorsión su vida se volvió altamente tóxica pero también originó su primera novela, En tierras bajas. Y así hasta que pasa por el centro detencion de Nuremberg, primera parada del exilio, para no regresar a su país mientras todo fuera igual en Rumania. Echa pestes de este país, ella puede hacerlo, lo ha pagado de sobra.

Lo otro que me ha gustado es la forma en que desvela el origen de su narrativa. A veces resulta difícil leer sus libros, pero es que hay un trabajo poético y una selección de palabras tan trabajada que merece nuestra atención, y mi admiración. Müller da lecciones de narrativa y de vida sin pretenderlo. Digamos que si ganó cosas por el camino, perdió muchas otras: indudablemente valora la libertad sobre la necesidad, eso en un régimen comunista más cercano a Corea del Norte que a la URSS. Un régimen que convertía lo más personal de una persona en algo tan político como un titular de prensa. Una invasión de la intimidad brutal. A veces me ha recordado cierto rasgos actuales de los EEUU o de la tecnología actual que anula el sentido de la privacidad.

Sus novelas, poemas y collages caminan sobre los obstáculos oficiales y oficiosos hacia la libertad interior y la exterior, huyendo de la intimidación y la sensación de vivir insensibilizados o en peligro constante por su vida. Busca la belleza de la frase en medio de la uniformidad oficial que se exige, lo cual era la manera de tener bajo control el miedo que sentía. Es capaz de descomponer una imagen en detalles concretos para darle la vuelta a la imagen. Desmitifica algunos de los tópicos acerca de los escritores y los libros ("la literatura no cura nada, lo que no me queda más remedio que hacer es mirar las cosas cada vez con ojos distintos". Una frase más real que las almibaradas bobadas de las redes sociales. Una frase antiinstagram. Me encanta y la hago mía: "Conservar la integridad en el ámbito privado implica fracasar en el ámbito público"). Da parte de algunos de sus libros, y eso es bastante estimulante para contrastar con las ideas que he sacado de alguno de ellos.

"La Mirada Distinta es para mí la mirada víctima de las amenazas, la forma de mirar desde el miedo. Y tal vez no implica solo el miedo, sino también la sensación de estar completamente desamparado porque nada se puede dar por seguro. Porque te ves obligado a analizar el fondo de las cosas hasta a tal extremo que luego no alcanzas a levantar la cabeza. Porque ni un solo instante de tus días transcurre con naturalidad y sin trabas. Porque llegas tanto al fondo de las cosas que luego siempre estás demasiado hundido en ellas. Y yo todo eso ya lo traía conmigo desde Rumanía."

En definitiva, Herta Müller es una de las escritoras que con más certeza del valor y de las herramientas de su trabajo he conocido nunca. Dices cosas buenas de ella, y te quedas corto o te olvidas de algo aún mejor que lo ya mencionado.

viernes, 29 de agosto de 2025

EL ORIGEN DE LOS OTROS, de Toni Morrison

 EL ORIGEN DE LOS OTROS,  de Toni Morrison

Tenemos un ensayo en seis capítulos que son otras tantas conferencias que Morrison ofreció en Harvard, año 2016. Si uno quiere saber algo más del pensamiento de esta escritora, de forma llana y directa, este es su libro de unas 110 páginas. Algunas de las cosas que cuenta ya están en otro libro llamado La fuente de la autoestima.

En el Origen de los otros habla de algunas experiencias vividas, de lo que quería transmitir en algunos de sus libros a raíz de ciertas historias que supo. Ejemplo de esto último es el origen de Beloved, nacido de una historia impresionante. Habla de raza, racismo y de segregación racial, superioridad racial. Pero mi interpretación de sus palabras saltaron a otro nivel cuando cambié, en mi cabeza, segregación racial por segregación cultural. Entonces el significado se amplió con una mayor gama de situaciones sociales y sus efectos se me acercaron mucho más. Es lo que tiene leer.

Otro concepto muy usado por Morrison es el del otro, hacer del otro un Forastero para no tener que apiadarse de él. Esto supera los colores de piel, por supuesto, pero de alguna forma se aprende. 

Otros aspectos recogidos en estas conferencias: el poder de la imagen y la representación mediática de todo esto. La necesidad de encontrar un enemigo que deshumanizar y destruir a la vez por todos nuestros miedos e inseguridades. La globalización que nos empuja a una condición de extranjeros allá donde estemos, y extranjeros de nosotros mismos pasado el tiempo. Utiliza sus novelas para darnos una idea de como nos sugiere todo este mundo de ideas.

Contra todo esto está la literatura ofreciéndonos la posibilidad de estar en la piel de ese otro, ese Forastero.